Hinchazón de pies y manos: cuándo es señal de un problema renal

Te sentaste un rato y al levantarte notaste que los zapatos te aprietan más de lo normal. La piel del tobillo guarda la marca del calcetín. En las manos, los anillos cuestan más quitarse. Si esto te pasa con frecuencia, no lo dejes pasar. La hinchazón persistente de pies, tobillos o manos puede ser una de las primeras señales de que tus riñones no están filtrando bien.

La hinchazón se llama edema en términos médicos, y aparece cuando el cuerpo retiene más líquido del que debería en los tejidos. Hay muchas causas posibles: pasar muchas horas de pie, comer con mucha sal, problemas venosos, problemas del corazón o del hígado. Pero según estimaciones de la International Society of Nephrology, la enfermedad renal crónica afecta a más de 850 millones de personas, lo que representa más del 10% de la población mundial, y muchas conviven con ella sin saberlo. La Dra. Elizabeth Villanueva, nefróloga en Santo Domingo, suele explicar a sus pacientes que el edema renal es uno de los síntomas que más se confunden con causas banales y que más se ignoran hasta que el daño está avanzado.

En este artículo vas a entender por qué los riñones provocan retención de líquidos, cómo distinguir un edema de origen renal de otras causas, cuándo consultar y qué pasos siguen en una evaluación nefrológica.

Por qué los riñones causan retención de líquidos

Signo de fovea al presionar el tobillo hinchado
El signo de fovea: cuando la piel queda marcada al presionar es una pista clinica de edema.

Los riñones tienen una tarea silenciosa pero crítica: filtrar la sangre, eliminar las sustancias de desecho y regular cuánta agua y sal se queda en el cuerpo. Cuando funcionan bien, mantienen un equilibrio fino que casi no notamos. Cuando empiezan a fallar, ese equilibrio se rompe.

En la práctica clínica, dos cosas suelen ocurrir cuando los riñones se enferman.

La primera es la pérdida de proteínas por la orina, lo que en medicina llamamos proteinuria. Las proteínas que circulan en la sangre, principalmente la albúmina, son las que mantienen el líquido dentro de los vasos sanguíneos. Cuando los riñones dejan escapar proteínas a la orina, la sangre pierde esa capacidad de retener líquido y este se filtra a los tejidos. Por eso aparece la hinchazón. Si quieres profundizar en este punto, te recomiendo leer la importancia de detectar proteína en la orina, donde explico por qué la proteinuria es uno de los marcadores más sensibles de daño renal temprano.

La segunda razón es la retención directa de sodio y agua. Un riñón sano elimina el exceso de sal que comemos. Un riñón enfermo no lo logra, y esa sal arrastra agua. El resultado se ve y se siente: pies hinchados al final del día, tobillos que dejan marca al presionar, anillos que ya no entran.

Cómo se ve el edema de origen renal

El edema renal tiene un patrón que cualquier nefrólogo reconoce. Empieza casi siempre en los pies y los tobillos, porque la gravedad lleva el líquido hacia abajo cuando estás de pie o sentado. Si te acuestas y al levantarte tienes los párpados hinchados, eso también puede ser señal renal: el líquido se redistribuye durante la noche.

Las características típicas son:

  • Hinchazón simétrica en ambos pies y tobillos, no solo en uno
  • La piel guarda la marca al presionarla con el dedo durante unos segundos (lo llamamos “fóvea”)
  • Aumento de peso en pocos días sin haber cambiado la alimentación
  • Anillos que aprietan, zapatos que ya no cierran, calcetines que dejan huella profunda
  • Sensación de pesadez en las piernas que mejora al elevarlas

Cuando el daño renal es más severo, el edema puede subir hasta las piernas, llegar a las manos, a la cara, e incluso provocar acumulación de líquido en el abdomen o alrededor de los pulmones. En ese punto ya no hablamos de un signo discreto, sino de una urgencia médica.

Edema renal vs otras causas: cómo distinguirlos

No toda hinchazón es renal. Aquí es donde un buen ojo clínico hace la diferencia. Estas son las causas más frecuentes de edema, y cómo se distinguen:

Origen Patrón típico Pista clave
Renal Simétrico, pies y tobillos primero, a veces cara al despertar Suele acompañarse de orina espumosa, presión alta o cansancio
Cardíaco Simétrico, peor al final del día, asociado a falta de aire Mejora al acostarse, empeora al esfuerzo
Hepático Ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), piel amarillenta Antecedentes de enfermedad hepática
Venoso Asimétrico, una pierna más que otra, várices visibles Empeora de pie, mejora al elevar la pierna
Linfático Asimétrico, piel gruesa, pie también hinchado No cede al elevar
Medicamentoso Aparece después de empezar un nuevo fármaco Calcioantagonistas, AINEs, corticoides son los típicos
Postural / banal Cede al elevar las piernas, no se acompaña de otros síntomas Esporádico, ligado a horas de pie o vuelos largos

Una persona que se le hinchan los pies después de un viaje en avión y al día siguiente está bien probablemente no tiene un problema renal. Una persona que vive con los pies hinchados todos los días, con orina espumosa, presión alta y cansancio, sí debería ser evaluada por un nefrólogo.

Señales de alarma que no debes ignorar

Hay síntomas que cuando aparecen junto con la hinchazón suben el nivel de preocupación. Si tienes alguno de estos, no esperes:

  • Hinchazón que aumenta de día en día
  • Orina espumosa que persiste varios días
  • Disminución importante del volumen de orina
  • Falta de aire al esfuerzo o al acostarte
  • Hinchazón en la cara, sobre todo alrededor de los ojos al despertar
  • Presión arterial alta nueva o difícil de controlar
  • Sangre visible en la orina o color marrón oscuro

En la consulta vemos pacientes que llegan tarde porque atribuyen estos síntomas a la edad, al calor, al cansancio. La realidad es que muchos cuadros de enfermedad renal crónica se pudieron haber detectado años antes si la hinchazón se hubiera tomado en serio.

Qué exámenes pedirá tu nefrólogo

Cuando un paciente llega a mi consulta con hinchazón persistente, el plan de evaluación inicial casi siempre incluye los mismos pasos. La idea es confirmar si los riñones están involucrados y, si lo están, en qué medida.

Los estudios básicos son:

  1. Análisis de orina con microalbuminuria. Detecta proteínas en la orina, incluso cantidades pequeñas que el examen general no ve. Es la prueba más sensible para identificar daño renal temprano.
  2. Creatinina sérica con cálculo de filtración glomerular (TFG). La creatinina sola no dice todo. La TFG, calculada a partir de la creatinina, edad y sexo, es la medida real de cómo están funcionando los riñones. Si quieres entender qué significa una creatinina elevada, te recomiendo el artículo sobre creatinina alta: qué significa y cuándo preocuparse.
  3. Electrolitos en sangre. Sodio, potasio, calcio y fósforo. El desequilibrio de estos minerales es común cuando los riñones fallan.
  4. Albúmina en sangre. Si está baja, refuerza la sospecha de pérdida de proteínas por orina.
  5. Ultrasonido renal. Permite ver el tamaño y la forma de los riñones, descartar obstrucciones y detectar quistes.
  6. Presión arterial bien medida. A veces necesitamos un MAPA (monitoreo ambulatorio de 24 horas) para descartar hipertensión oculta.

En algunos casos, cuando hay proteinuria importante y no está claro el origen, la evaluación puede incluir una biopsia renal. Es un procedimiento muy bien tolerado en manos expertas y permite saber con precisión qué enfermedad afecta al riñón. Aquí explico cuándo se considera y qué esperar de una biopsia renal.

Cómo se trata el edema renal

El tratamiento depende de la causa exacta y del estadio en que esté la enfermedad renal. No hay una receta única, pero sí hay principios que aplicamos en casi todos los pacientes.

Reducir el sodio. Las guías KDIGO 2024 sugieren que los pacientes con enfermedad renal limiten el sodio a menos de 2 gramos al día, equivalente a menos de 5 gramos de sal de mesa. Es una sugerencia que conviene individualizar con tu médico porque hay condiciones renales en las que el manejo del sodio cambia. En términos prácticos, eso significa evitar los embutidos, los caldos en cubo, los snacks salados y la sal añadida en la mesa. La sal es el principal aliado de la hinchazón.

Tratar la causa de fondo. Si la enfermedad renal viene de diabetes, optimizar el control glucémico cambia todo. Si viene de hipertensión, alcanzar metas de presión arterial es prioritario. Si hay una glomerulonefritis, el tratamiento es específico para esa enfermedad. Aquí el seguimiento del nefrólogo es lo que evita que el daño avance.

Diuréticos. En la mayoría de los casos usamos medicamentos que actúan sobre el riñón para aumentar la excreción de sodio y agua, lo que ayuda a reducir la acumulación de líquido. La dosis y el tipo dependen del grado de función renal y de cómo responde cada paciente. En enfermedad renal avanzada el efecto puede ser menor por la propia limitación del riñón, y por eso el ajuste lo hace siempre el nefrólogo. Nunca se inician ni se suspenden por cuenta propia.

Cuidar las proteínas. En enfermedad renal avanzada, ajustamos la cantidad y el tipo de proteína de la dieta. No es suprimirlas, sino balancear. Cada paciente tiene una recomendación específica.

Controlar la presión arterial. La hipertensión y los riñones se dañan mutuamente. Si quieres entender por qué, te invito a leer cómo afecta la hipertensión a los riñones.

El edema renal mejora cuando se trata la causa de fondo. Eso es lo que más le repito a mis pacientes: no estamos persiguiendo solo la hinchazón, estamos protegiendo el riñón.

Cuándo consultar a un nefrólogo

Hay momentos en los que la hinchazón debería llevarte directo a una evaluación nefrológica. Mi recomendación es consultar si:

  • La hinchazón en pies o manos persiste más de una semana sin causa clara
  • Tienes diabetes o hipertensión y notas hinchazón nueva
  • Tu orina cambió de aspecto (espumosa, oscura, con sangre)
  • Te subió la presión arterial sin razón aparente
  • Tienes antecedentes familiares de enfermedad renal
  • Has tenido infecciones urinarias frecuentes y notas hinchazón

No hace falta esperar a tener la creatinina elevada. En muchos pacientes detectamos daño renal con la creatinina aún normal, gracias a la microalbuminuria y al ojo clínico. Si quieres entender mejor el calendario de chequeos, lee cuándo consultar a un nefrólogo.

Preguntas frecuentes

¿La hinchazón de los pies siempre indica enfermedad renal?

No, hay muchas causas posibles, desde estar de pie muchas horas hasta problemas circulatorios o cardíacos. Lo que orienta hacia una causa renal es que sea persistente, simétrica, que se acompañe de orina espumosa, presión alta o cansancio, y que aparezca en personas con factores de riesgo como diabetes o hipertensión.

¿Por qué la hinchazón empeora en la noche o al final del día?

Cuando estás de pie o sentado durante el día, la gravedad acumula líquido en las piernas y los pies. Esa es la razón por la que muchos pacientes notan los pies más hinchados al final de la jornada. Si la hinchazón mejora completamente al acostarte, suele ser benigna o postural; si no cede ni con el reposo, hay que evaluar.

¿Tomar mucha agua causa hinchazón?

En personas con riñones sanos, no. El cuerpo elimina lo que sobra. En personas con enfermedad renal avanzada o insuficiencia cardíaca, el manejo del agua sí debe ser cuidadoso, porque los riñones ya no eliminan el exceso. La cantidad correcta de líquidos en estos pacientes la define el médico, no una regla general.

¿Los diuréticos curan el edema renal?

Los diuréticos ayudan a eliminar el exceso de líquido y aliviar la hinchazón, pero no curan la enfermedad renal de fondo. Son una herramienta de control sintomático muy útil cuando se usan bien. El tratamiento real es identificar y tratar la causa que está dañando los riñones.

¿La hinchazón puede aparecer antes de que la creatinina suba?

Sí, y es una situación que vemos seguido. La proteinuria puede aparecer años antes que la creatinina se altere, y el edema puede ser su primera manifestación visible. Por eso pido microalbuminuria desde la primera consulta de evaluación renal, incluso si la creatinina está normal.

Cuida tu salud renal a tiempo

La hinchazón en los pies, los tobillos o las manos no siempre es renal, pero cuando lo es, suele ser una de las primeras señales que tenemos para detectar el problema temprano. Si llevas días notando los zapatos más apretados, los anillos que cuestan, o los párpados hinchados al despertar, no esperes a que el síntoma sea más grande.

En mi consulta evaluamos cada caso de forma individual, con los estudios necesarios para entender qué está pasando con tus riñones. Si tienes diabetes, hipertensión o antecedentes familiares de enfermedad renal, el chequeo es todavía más importante. Puedes solicitar tu cita o escribirnos por WhatsApp para coordinar tu evaluación.


La Dra. Elizabeth Villanueva es nefróloga e internista, especializada en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades renales. Su consultorio está en Av. Independencia esq. José Joaquín Pérez, Edificio 2, Piso 5, Of. 23, Santo Domingo. Atiende a pacientes con enfermedad renal en todas sus etapas, con énfasis en detección temprana y prevención.

Aviso médico: Este artículo tiene fines educativos e informativos. No sustituye la consulta médica profesional, el diagnóstico ni el tratamiento. Si tienes hinchazón persistente o síntomas que te preocupan, consulta a un profesional de la salud. Las recomendaciones aquí expuestas son generales y pueden no aplicar a todos los casos.